domingo, 14 de julio de 2019

CHARLA COLOQUIO SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LAS AVES





Por Ángel Martínez.

Mi tarea para esta charla coloquio ha consistido en leer algunos artículos científicos y de divulgación y tratar de sintetizar la información  para transmitirla hoy aquí.

A tenor de la información que nos ha dado Manolo, parece probable que el calentamiento global causado por la utilización masiva de combustibles fósiles está dando lugar a un cambio climático en la Tierra. Lo que ya no es sólo probable sino evidente es el derretimiento de los glaciares y las masas de hielo del Ártico y del Antártico, este fenómeno está provocando cambios drásticos en los hábitats y en los ciclos biológicos de numerosas especies incluidos los seres humanos.

Hay una ciencia, la Fenología, que se apoya en la Biología y la Climatología, y que intenta describirnos la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos. La comunidad científica ha determinado una serie de bioindicadores que nos aportan mucha información y facilitan la investigación científica, siendo dos de los más importantes, en el caso de los animales, las mariposas en el mundo de los invertebrados y las aves en el de los vertebrados.

Dentro del grupo de las aves podemos distinguir atendiendo a sus movimientos y su distribución geográfica entre aves residentes y aves migratorias, y dentro de las migratorias tenemos las aves grandes, planeadoras y  las pequeñas aves insectívoras.

El estudio de todos estos factores, distribución geográfica, movimientos, fechas de llegada, ciclos de reproducción, nos puede dar una idea de cómo el cambio climático está afectando a las aves.
En la actualidad existen diversas organizaciones y plataformas en las que los ciudadanos participan aportando miles de datos. Es lo que conocemos como Ciencia ciudadana.

Es el caso de la Sociedad Española de Ornitología, SEO- Birdlife,Que mantiene abiertos al menos 18 programas como SACRE, CENSOS o AVES Y CLIMA  en el que participan cientos de ciudadanos con sus observaciones.

La Fundación MIGRES que con sus observatorios en el Estrecho aporta datos recogidos directamente en este punto caliente de la migración de las aves, y plataformas de ciencia ciudadana, como Natusfera y E-Bird que a diario reciben cientos de datos de los ciudadanos implicados y sensibles con la conservación de la Naturaleza.

El anillamiento científico de las aves y el uso de las nuevas herramientas como radiotransmisores y localizadores Gps junto a los datos aportados por los ciudadanos  permiten a la comunidad científica elaborar informes con localizaciones exactas, tiempos de estancia, áreas de distribución de las distintas especies y miles de km recorridos.

Todo este conjunto de datos nos permite, después de tres décadas de observaciones con estos elementos, encontrar algunas respuestas a estas preguntas:
Qué está pasando con las aves y el aumento de las temperaturas?
Cómo afecta este cambio climático a las aves?.
Pues bien, se observan entre otros:
Cambios en las áreas de distribución.
Cambios en los ciclos biológicos.
Aves de migración larga se convierten en aves de migración media.
Aves que eran migratorias se convierten en sedentarias.

Las áreas de distribución de especies de aves insectívoras se desplazan hacia el norte siguiendo los pasos del aumento de las temperaturas.
Todos estos elementos hacen que haya unas especies que saldrán beneficiadas y se expandirán  y otras cuyas poblaciones disminuirán drásticamente.

Así podemos ver que aumentan las poblaciones de Agateador europeo, Petirrojo o Pico picapinos en nuestro entorno, mientras disminuyen las de Escribano cerillo, Collalba gris y curruca rabilarga, que busca hábitats más fríos y húmedos. Han  disminuido de forma notable la presencia en invernada de especies como avefrías y ganso común debido a que los inviernos son más cálidos en el norte de Europa y en España han disminuido las zonas de prados húmedos.

Cada año aumenta el contingente de cigüeña blanca y golondrina común que no cruza el Estrecho e invernan en el suroeste peninsular.

Los ornitólogos de Migres han detectado que, en general, las aves llegan ahora en primavera significativamente antes y que en otoño algunas adelantan el viaje, como las cigüeñas blancas y distintas especies de águilas, mientras que otras se quedan en la península ibérica, como es el caso del Busardo ratonero,  por el contrario su primo el Busardo moro, el buitre moteado y otras 28 especies de aves que tenían sus territorios de cría  en el norte de África están empezando a reproducirse en el sur de la  Península.

Las pequeñas aves insectívoras que cada año cruzan Europa  y el desierto del Sáhara están adelantando su llegada a las zonas de reproducción y cría y a veces los desfases entre su llegada y la cantidad de alimento disponible hace fracasar los primeros intentos de reproducción. También se ha contabilizado un descenso muy notable en el paso de dos especies muy emblemáticas y comunes en nuestros cielos, la golondrina y el vencejo común, siendo el descenso del 30% en el caso de la golondrina y del 70% en el caso del vencejo , según Alejandro Onrubia de la fundación MIGRES, aunque el responsable no es siempre el cambio climático y en este caso se estima que la causa principal sea el uso de pesticidas en los cultivos del continente europeo, otro problema que se añade al cambio global que estamos induciendo.

Concluyendo, podemos decir que las aves nos envían el mensaje de que el cambio climático ya está aquí y ellas intentan adaptarse lo más rápidamente que pueden. Unas especies lo conseguirán y otras no.

Si los humanos somos los responsables de este cambio quizá deberíamos de reflexionar y debatir sobre nuestra forma de vivir, nuestros hábitos de consumo, si el crecimiento es sostenible o no,  y sobre todo de cómo se puede revertir el proceso.

El debate está servido.

Ángel Martínez Hernando

La información se ha obtenido visitando los siguientes links:



domingo, 7 de julio de 2019

Anillamiento cajas nido en La Suerte Ampanera.

En los inicios de nuestra relación con la finca La Suerte Ampanera, allá por el año 2012, una de nuestras primeras acciones fue colocar cajas nido para especies trogloditas (aves que crían en huecos de árboles o muros) que aceptarían muy bien, al ser una finca con encinar joven y por tanto, ausencia de estos huecos. Los objetivos principales eran: que fueran ocupadas por aves insectívoras que mantendrían a raya las posibles plagas de bichos e insectos, aumentar el número de estas aves, aumentar la biodiversidad de la finca, y contar con unos recursos de estudio y educación ambiental.

Caja nido mediana para autillo o abubilla, ocupada por estornino negro.

Con las cajas nido como recurso de estudio y con la herramienta del anillamiento científico de aves, llevamos desde entonces revisando las cajas, tomando notas de especies que las ocupan , tamaños de puesta y datos de todo tipo relacionados con la reproducción, además de anillar a los pollos y de vez en cuando, algún adulto que logramos capturar.
El anillamiento científico consiste básicamente en individualizar a los pajarillos mediante una anilla colocada en su tarso, con un número único a modo de DNI. Estos datos están centralizados en una oficina de anillamiento y cualquier persona que remita por recaptura del individuo, el número de esa anilla a la oficina, contribuye a crear un historial de ese ave que nos dará para analizar datos como longevidad, ruta migratoria, fidelidad a la zona de cría, etc.

Anillamiento científico de pollito de herrerillo común.

Recién terminada la campaña 2019 de anillamiento, estos han sido los resultados:

190 anillamientos distribuidos por especies de la siguiente manera:

Estornino negro (Sturnus unicolor). 37 pollos.
Carbonero común (Parus major). 11 (3 adultos y 8 pollos)
Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) 5 pollos.
Agateador común (Certhia brachydactyla) 4 pollos.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). 4 adultos y 129 pollos.

Pollo de herrerillo común.
La especie más abundante es el herrerillo común, que ocupa un buen número de cajas nido distribuidas por la finca.

Pollos a punto de volar de estornino negro.

En las cajas de tamaño mediano preparadas para que fueran ocupadas por abubillas o autillos, de momento solo las ocupan los "tordos", estorninos negros, especie muy oportunista y prolífica, que suele realizar 2 puestas cada año.

Pollito de herrerillo capuchino
Mucho menos común, el herrerillo capuchino presenta una fenología reproductiva más adelantada que el resto de especies, criando cada año 2-3 parejas en nuestras cajas.

Adulto de herrerillo común
Como curiosidad, entre los adultos capturados este año, todos herrerillos comunes, 6 de ellos eran pollos nacidos y anillados el año pasado en nuestras cajas nido como pollitos,  lo que nos hace ver, que las aves de esta especie nacidas en la finca tienen gran fidelidad al territorio para volver a criar cuando alcanzan la madurez sexual.
Además 3 de esos 6 individuos eran hermanos.
Otra de las capturas de este año, correspondía con una hembra que ya capturamos el año pasado criando en una caja nido, y que tiene una edad de 3 años. La esperanza de vida de estos pajaritos no suele ir mucho más allá de los 5 años, aunque precisamente por datos propios de nuestros anillamientos en la finca, controlamos a un herrerillo con 7 años y que seguía vivo.

miércoles, 3 de julio de 2019

Rescate de cornejas.

Gran parte de la actividad de las últimas semanas de Anapri, ha sido en la Finca la Suerte Ampanera. A mediados de junio rescatamos un par de cornejas. Cuando pasábamos con la furgoneta por el camino, vimos como 2 individuos estaban atrapados en un antiguo jaulón de cría de conejos.

Se trataba de un par de jóvenes insensatas que se habían metido donde no debían. Pasa en ocasiones, que por su afán de conocer o por simple curiosidad, se meten en lugares de los que luego no son capaces de salir, lo que les puede provocar la muerte por falta de alimento y agotamiento en busca de esa salida. Afortunadamente pasamos por allí y las sacamos.


El intenso color rojizo del paladar, más el color grisáceo del iris, nos indica que se trataba de pollos del año.


Después del rescate, quizás recuperándose del susto, se tomaron un tiempo en lo alto de un enebro hasta que de nuevo volvieron a volar libres.