jueves, 19 de mayo de 2016

Lavandera blanca

En esta entrada os queremos mostrar lo caprichosa que es la naturaleza. La semana pasada nuestro amigo Rafa de la finca de producción ecológica La Suerte Ampanera, descubrió esto.

Nido de lavandera blanca (Motacilla alba)

En un antiguo Land Rover que tiene aparcado en la finca, en la zona del motor, una pareja de lavanderas blancas, ha decidido hacer su nido y sacar adelante a su prole.

Nido de lavandera blanca (Motacilla alba)

Es curioso, que habiendo en la finca, a priori, sitios más idoneos y por supuesto más naturales, hayan decidido construir su nido en un elemento poco natural en el entorno.

Nido de lavandera blanca (Motacilla alba)
Al final, parece que su decisión no ha sido tan mala, ya que tiene a sus 3-4 pollos emplumados, prácticamente a punto de echar a volar.

domingo, 15 de mayo de 2016

Revisión de cajas nido.

El pasado sábado 7 de mayo, acudimos a la finca de producción ecológica "La Suerte Ampanera" a revisar las cajas nido, que tan amablemente nos dejó colgar Rafa, su propietario.
El día nublado nos acompañó, siguiendo con la tendencia de toda esta primavera. 

Foto: Eduardo

Comenzamos con éxito la revisión de las cajas nido. En la primera, puesta de herrerillo capuchino. Comparando con otros años, parece que las lluvias han retardado un poco la reproducción. El año pasado ya teníamos pollos de capuchino en varias cajas.

Foto: Eduardo

Foto: Eduardo

A Eduardo, nuestro fotógrafo del día, le llamó la atención esta especie de hongo de la corteza de uno de los árboles y lo inmortalizó en una de sus fotografías. Bonitas formas y colores.

Foto: Eduardo

La mañana transcurría y seguíamos revisando y anotando. Al menos 4 de herrerillo capuchino con huevos (5, 5, 4, 1), una de herrerillo común con 8 huevos, 5-6 indeterminados de herrerilo con huevos tapados y alguno sin puesta, aparentemente de este año.

Foto: Eduardo

De las cajas medianas colocadas para autillo o abubilla, todas nos las ocupan los oportunistas estorninos negros. Había cajas con huevos y algunas con pollitos pequeños. En una de las cajas había 4 pollitos muertos. ¿Quién sabe por qué?. Hipótesis depredación o muerte natural de uno o los dos adultos.

Foto: Eduardo

En la caja supergrande encontramos una pata de conejo, lo que indica que alguien la subió allí. ¿Cárabo?, ¿gineta?... Quien sabe. La esperanza es que algún año nos la ocupe alguna pareja de cárabos, aunque por aquí son bastante escasos.
Algunas de las pequeñas nos las ocupan los gorriones comunes, que aunque fue declarada ave del año por SEO/Birdlife por su acusado descendo, por aquí, de momento, son abundantes.

domingo, 8 de mayo de 2016

Un día por la sierra.

El pasado 2 de mayo, aprovechamos el día festivo para subir a la sierra de Guadarrama. Nuestro objetivo era observar aves serranas. Nos recibieron con sus graznidos cuervos y cornejas y en los prados montanos alguna collalba gris.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe). Foto Arsenio González.

El piornal nos proporcionó un recital de canto de diferentes especies en pleno frenesí reproductor. Los abundantes acentores comunes se dejaban ver perchados en lo alto de algún piorno.

Acentor común (Prunella modularis). Foto Arsenio González.

La alondra común nos deleitó también con sus espectaculares trinos en vuelo y tuvimos también la suerte de poderla observar posada en alguna ramita. Aunque se trata de un ave abundante en la mitad norte peninsular, donde ocupa pastizales, cultivos herbáceos, regadíos, matorrales ralos, etc, en nuestra zona centro, ocupa altos niveles de montaña.

Alondra común (Alauda arvensis) Foto Arsenio González.
Especialmente cantarinas estuvieron también las currucas zarceras que se movían y perseguían constantemente por los matorrales.

Curruca zarcera (Sylvia communis). Foto Arsenio González.

No localizamos ningún escribano hortelano. El que sí se dejó ver fue su pariente el escribano montesino con su preciosa cabeza rayada de negro y gris.

Escribano montesino (Emberiza cia). Foto Arsenio González.

También vimos en vuelo buitres negros, buitres leonados y en un momento dado pasó un adulto de águila imperial. Ya en el bosque de pino, encontramos arrendajos, carbonero garrapinos, herrerillo capuchino, zorzal charlo y algún verderón serrano.
Vimos un grupito de cabras montesas y nos topamos con alguna lagartija roquera, en el caso de la foto, una hembra.

Lagartija roquera (Podarcis mularis). Hembra. Foto Arsenio González.

lunes, 2 de mayo de 2016

Por el embalse de Santillana.

Ayer 1 de mayo, nos dimos una vuelta por el embalse de Santillana. Fresquito mañanero que luego templó con algunos momentos de viento.
Nada más comenzar el recorrido, carboneros y pinzones en los árboles del camino, y entre ellos, el primer papamoscas gris de la temporada.
Algunas garzas reales, bastantes cigüeñas, fochas y somormujos se dejan ver por los campos encharcados. Todavía siguen entre nosotros algunas gaviotas reidoras y muy poquitas gaviotas sombrías, estas últimas son todas individuos juveniles.
Como sorpresa, todavía sigue un macho de Silbón europeo que se lleva viendo varias semanas.

Macho de Ánade Silbón (Anas penelope)

Ánades reales, algunos cucharas y varios tarros canelos, además de varias decenas de ánade friso.

Macho de Ánade Friso (Anas strepera)

Un cernícalo vulgar caza en la pradera, mientras, en el cielo, se observan abundantes milanos negros. En una ocasión descubrimos un aguililla calzada de morfo oscuro, que en un primer momento nos llevó a equívoco al confundirla con uno de los abundantes milanos.

Aguililla calzada morfo oscuro. Foto Rafa Gómez

Impresionante fue también el descubrir una persecución de un macho a una hembra de oropéndola, que inmersos en la persecución, pasaron a escasos metros de nosotros con un vuelo con innumerables quiebros y cambios de dirección.
Igualmente sorprendente fue el número de andarríos chico. A lo largo del recorrido, descubrimos varios grupos numerosos de más de 20 juntos. Fácilmente habría más de 100 en total.

Andarríos chico (Actitis hypoleucos)

Escudriñando entre tanto andarríos chico descubrimos un correlimos común, varios chorlitejo chico, una veintena de chorlitejo grande y 6 archibebe común.

Archibebe común (Tringa totanus)

Tuvimos la suerte de descubrir también a un corzo que corrió por una pradera para meterse en la espesura del arroyo y un zorro, que trás descubrirnos, estuvo inquieto observándonos, corriendo, volviendo a parar para observarnos de nuevo, así repetidas veces.
Entretenidos estuvimos también con las currucas, especialmente con una curruca mirlona que cantaba entre las ramas de unas zarzas primero y una encina después. Además salieron algunas currucas cabecinegras, carrasqueña, capirotada y una curruca mosquitera que se dejó ver un buen rato.

Alcaudón común (Lanius senator)
Al acercarnos hasta el pequeño bosque de ribera del arroyo, descubrimos a una pareja de alcaudones comunes. Ruiseñores comunes y bastardos emitían sus cantos y reclamos y descubrimos a un papamoscas cerrojillo.
Para terminar,  la observación fugaz de un gavilán que estaba a la caza entre la arboleda.

sábado, 23 de abril de 2016

Primavera lluviosa.

El invierno seco que hemos vivido poco hacía presagiar la primavera tan lluviosa que llevamos. La falta de tiempo libre por el trabajo y todas estas lluvias, nos han cortado un poco a la hora de salir al campito, pero el otro día, aún a riesgo de mojarnos, nos dimos de nuevo una vuelta por nuestra querida dehesa de navalvillar.
El arroyo Tejada rebosante y el campo bien encharcado y humedecido, nos recibían en la mañana del pasado 17 de Abril.
Los ruiseñores comunes se van asentando en sus territorios y los alcaudones comunes resaltan como bolitas blancas impolutas en las ramas de los majuelos.
La primera sorpresa, fué observar un pájaro moscón reclamando y alimentándose en las ramas de un sauce. Esta especie es poco común en la dehesa, si bien, un poco más abajo, por el arroyo Tejada, ya ha habido algún intento reproductor en años anteriores.
Pudimos localizar una jabalina entre la vegetación. Al localizarnos y tras la conveniente señal de alarma, salió disparada seguida de 7-8 rayones.
Otra observación interesante, fué observar a un aguililla calzada secándose las plumas, con las alas abiertas, posada sobre una roca.

Aguililla calzada

Ratoneros, milanos reales y milanos negros, son otras de las rapaces que se pueden ver. En algunas ocasiones interactuando entre ellas, para defender territorios o simplemante como juegos.

Aguililla calzada-Milano negro. Foto Rafa Gómez

Además de cuco, vimos varios individuos de críalo. Preciosa ave, que además es muy beneficiosa al alimentarse de ingentes cantidades de orugas, evitándo así posibles plagas peligrosas.

Críalo (Clamator glandarius). Foto Rafa Gómez

Tampoco faltó a la cita la bonita curruca carrasqueña, que junto a la cabecinegra, rabilarga y capirotada, fueron los representantes de los sílvidos en este día.

Curruca carrasqueña (Sylvia Cantillans). Foto Rafa Gómez.

Como casi siempre, observamos los vuelos y planeos de los buitres leonados y algunos buitres negros. Además cuervos, grajillas, chovas piquirrojas y urracas.

Buitre negro (Aegypius monachus). Foto Rafa Gómez.

También encontramos algunas collalbas grises en paso, además de una pareja de tarros canelos en vuelo.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe). Foto Rafa Gómez.

Una nueva mañana de pleno disfrute en la naturaleza, con los pies encharcados, eso sí. Pero sarna con gusto no pica.

martes, 12 de abril de 2016

27/03/2016. Embalse de Santillana.

Hoy tengo un pelín de tiempo para hacer una pequeña crónica de nuestra última salida al campito. Como dice el título, trata del día 27 de marzo en el embalse de Santillana.
Habíamos quedado a las 17:00h para dar una vueltecita. Algunos contratiempos hicieron que retrasaramos la cita a las 17:30. El destino hizo que ese tiempo de retraso, nos hiciera estar en el lugar apropiado para disfrutar de una excepcional observación. Mientras disfrutábamos de un grupo de unas 40 gaviotas reidoras que nadaban en la superficie plácidamente, de repente, una espantada general. Viniendo desde nuestra izquierda, un halcón peregrino entra en el grupo, llevándose entre las garras a una de ellas y cayendo al suelo para rematarla a escasos 150m de nosotros.


El halcón no nos quitaba ojo y se mostraba ciertamente nervioso. Al poco hizo varios intentos de llevarse a su presa y al no poder levantar el vuelo con ella, se alejó para posarse en unas rocas cercanas. Rápidamente nos alejamos del lugar para darle una distancia en la que él se sintiera cómodo y en breve volvió para zamparse a la gaviota. Media hora tardó en desplumarla y dejarla en los huesos, para alejarse con el buche bien lleno.


Después de este insuperable momento, seguimos un poco en busca de más aves. No encontramos prácticamente ninguna limícola en paso, salvo un par de chorlitejos chico. Lo que sí vimos, fueron los ya habituales tarros canelos, acompañados de un ganso del nilo, que andaba cojo, y que posteriormente pudimos comprobar que tenía un anzuelo clavado en la pata, con un trozo de sedal, también enrollado en su extremidad.



Había también tres ansares. Uno muy grande, lo que nos hace sospechar, que podría tratarse de individuos escapados de colecciones privadas.
Para terminar, pudimos disfrutar también de la primera collalba gris de la temporada, al menos para nosotros.


domingo, 3 de abril de 2016

Anfibios.

Como contamos en la entrada anterior, la salida para ver anfibios se nos dió muy bien. Después de disfrutar de la ranita de San Antonio, a la que volvíamos por el camino, húmedo y con agua rezumando desde la charca, nos fuimos encontrando otras especies. Lo primero que vimos fué un gallipato (Pleurodeles waltl).

Gallipato (Pleurodeles waltl)

Lo que de primeras fué una gran sorpresa, luego pasó a ser algo habitual, ya que llegamos a ver hasta nueve individuos diferentes, todos ellos de un tamaño pequeño-mediano.

Gallipato (Pleurodeles waltl)

Sin dejar de iluminar con las linternas al camino, para evitar posibles accidentes y pisar a algún individuo, llegó la siguiente grata sorpresa. En la hierba que quedaba entre las rodadas de los coches del camino, descubrimos un tritón. Después de buscar en bibliografía y pedir opinión a algunas personas algo más entendidas que nosotros, llegamos a la conclusión, de que se trata de un tritón pigmeo (Triturus pigmaeus)

Tritón pigmeo (Triturus pigmaeus)

Es la primera vez que tenemos la oportunidad de observarlo, por lo que la alegría que nos produjo fue bastante grande.

Tritón pigmeo (Triturus pigmaeus)

Para rematar la jornada, también en el camino, nos encontramos un individuo de sapo de espuelas (Pelobates cultripes). Aunque la distribución de este sapo abarca gran parte de la península, por Colmenar, es mucho más dificil de localizar que el sapo corredor, por lo que de nuevo, el avistamiento, nos produjo otra alegría importante.

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Con un total de 6 especies de anfibios diferentes, finalizamos una grandísima jornada de observación de este grupo peculiar de habitantes de nuestras charcas.

lunes, 28 de marzo de 2016

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

El pasado sábado por la noche nos dimos una vueltecita en busca de anfibios. Uno de los objetivos era observar a la ranita de San Antonio, preciosa especie que no es muy común por nuestras tierras colmenareñas. A las 19:30h quedamos para ir a una charca conocida en la que años anteriores ya habíamos observado a la especie.

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

Como llegamos un poquito antes de que anocheciera, dimos un paseo por la zona, lo que nos permitió escuchar a un autillo y toparnos con un macho de sapo corredor, mucho más común que la ranita de San Antonio.

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

La noche nos deparó alguna sorpresa más, que contaremos en la próxima entrada. Considero que la Ranita de San Antonio merece una entrada para ella solita por su belleza y los buenos momentos que nos hizo pasar.

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

 Se alimentan de todo tipo de insectos, sobre todo mariposas, moscas, grillos y hormigas, que en muchas ocasiones, cazan con gran habilidad, de un salto.


Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

Los machos no comen durante esta época, por lo que las reservas que tengan acumuladas previamente, limitan la duración de su estancia en las charcas,y, por tanto, las probabilidades de poder reproducirse.
Las hembras acuden a la llamada y eligen a los machos más grandes a los que identifican por el tono y las repeticiones del canto. Una curiosidad, es que los machos más pequeños no cantan y esperan como machos satélites cerca de un macho dominante, con el objetivo de interceptar a la hembra que se acerque a su reclamo. El amplexus es axilar y dura pocas horas. Las hembras ponen las puestas en zonas poco profundas con vegetación acuática y los huevos eclosionan en dos semanas.

Ranita de San Antonio (Hyla arborea)

En la charca en cuestión había como cuatro individuos canturreando. Es llamativo como una rana tan pequeñita, de apenas 6 cm, emite un sonido tan potente.

video

sábado, 26 de marzo de 2016

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Ayer, en otra jornada de campo, tuvimos una observación inesperada. Mientras observabamos las aves que había por el bosque, descubrimos, quieta e inmóvil, a esta simpática ardilla roja.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

La ardilla roja es un roedor arborícola, diurna y magnífica trepadora. Especialista forestal, se la puede encontrar en todo tipo de bosques (roble, haya, castaño, abeto, pino y bosques mixtos).

Mapa de distribución.

En este caso fue descubierta en un bosque de quejigos con fresnos junto a un arroyo.
Es uno de los mamíferos que presenta mayor variedad en la coloración de su pelaje.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

En España, el tamaño de las ardillas aumenta hacia el sur, y son más pardos y oscuros los ejemplares de los montes norteños. En la península hay descritas varias subespecies.

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Ardilla roja (Sciurus vulgaris)

Siempre es una agradable sorpresa toparse con animales poco habituales por nuestras zonas de campeo.

jueves, 24 de marzo de 2016

Sapos corredores.

El otoño-invierno tan seco que hemos tenido no presagiaba nada bueno para la nueva temporada reproductora de nuestros anfibios, pero afortunadamente, las lluvias de los últimos días, han cambiado favorablemente la situación.
Esta mañana, al revisar unas charcas en la dehesa de Navalvillar, me he encontrado con una grata sorpresa.
Acostumbrado a buscarlos en las noches templadas primaverales, en las que cantan sin descansar, no podía imaginar lo que me iba  a encontrar.
La noche ha sido fría, unos 0 grados. En las orillas, me he encontrado algunos individuos inmóbiles, paralizados quizás por las bajas temperaturas del momento.

Sapo corredor (Bufo calamita)

Algunos emparejados en Amplexus axilar, que es la manera de reproducirse en esta especie y que consiste en que el macho abraza a la hembra por las axilas. El amplexus puede durar varias horas.

Amplexus de sapo corredor.

Me he encontrado una pareja fuera del agua y varias dentro.

Amplexus de sapo corredor.

También he sorprendido a alguna hembra poniendo, o al menos, con el cordón de huevos adherido a su parte posterior.

Hembra de sapo corredor poniendo

Algunos individuos estaban con la cabeza fuera, y todo el agua de alrededor con una ligera capa de agua congelada.
Ya había abundantes puestas. En menos de dos semanas, habrán salido los renacuajos, ya que el desarrollo embrionario en esta especie es muy rápido.

Puestas de sapo corredor

He descubierto a algunos individuos más espabilados, que se dirigían apresuradamente a refugiarse al cobijo de las ramas de algunos arbustos como zarzas y rosales silvestres cercanos.

Sapo corredor (Bufo calamita)

En total he contabilizado 40 individuos en cuatro charquitas, en apenas unos 50 metros.