jueves, 17 de abril de 2014

Espátulas en Guadalix de la Sierra.

Ayer, gracias al aviso de nuestro compañero Alfredo, nos acercamos a observar un par de espátulas que pararon en su migración hacia el norte, en el embalse de Guadalix de la Sierra (Madrid). Tras una breve búsqueda allí las localizamos.



Siempre es grata la observación de esta especie, que aunque para todos los años en sus migraciones en nuestros embalses serranos, siempre lo hace en números muy reducidos y su estancia es bastante breve, llegando muy pocas veces a dos-tres días. El pasado 25 de marzo pude observar otros 2 individuos.



Las pude ver en su típica conducta de alimentación, con el pico sumergido y vadeando, moviendo la cabeza de un lado a otro.


Uno de los individuos estaba marcado con anillas de colores, que ya han sido tramitadas por nuestro compi para saber su historial.
También pude observar cuatro martinetes entre las ramas de un sauce.

jueves, 10 de abril de 2014

Nueva jornada de seguimiento de fauna en Dehesa de Navalvillar.

Un día más, hemos realizado una jornada de seguimiento de fauna en la dehesa de Navalvillar. Comenzabamos temprano y nada más saltar la tapia ya emzamos a anotar especies. En la primera charca del arroyo Tejada, una gallineta emitía su reclamo acompañada por el canto de algún triguero y el habitual trasiego de milanos reales y negros hacia el vertedero. Los primeros conejos correteando y la primera de las 9 liebres que avistamos.


Todavía se siguen viendo buen número de gaviotas sombrías, las reidoras prácticamente ya se han ido todas, y también algunos cuervos que hacen del vertedero un lugar de visita diaria indispensable para alimentarse.
Un críalo no para de volar en círculos, emitiendo su chirriante reclamo, quizás llamando la atención de algún congénere y de vez en cuando es perseguido por alguna urraca
En el arroyo cantan los primeros ruiseñores comunes de la temporada y se nota un incremento de ruiseñores bastardos, además de algunos migrantes como curruca capirotada.
El habitual alcaudón real que siempre me recibe en su territorio y una pareja de ratoneros que hacen lo propio en el suyo.


Seguimos con la mezcla de invernantes y estivales. De los primeros, hemos visto algún petirrojo cantando, mosquiteros comunes y bisbita común. Recién llegados a sus territorios, los primeros alcaudones comunes, algún cuco y algunas currucas carrasqueñas.


Como ya sabemos, la fauna de la dehesa es variada. Además de aves, en esta ocasión también vimos 3 corzos y con las elevadas temperaturas de las que gozamos, disfrutamos también de tres preciosos lagartos ocelados.

Vimos también el primer vencejo común, un pájaro moscón y un mosquitero papialbo.
Una pareja de escribano montesino aportando material para el nido, mito incubando, totovías, carboneros y herrerillos cantando, milanos negros campeando en sus territorios y una bonita águila calzada reclamando y haciendo vuelos con preciosos picados.
Ni rastro de zorzales y presencia de las primeras collalbas grises en paso.


De anfibios, las últimas lluvias han hecho que no se malogren puestas de sapo corredor y ha permitido la supervivencia de los renacuajos y la presencia de rana común se ha incrementado notablemente en muchas de las charcas.

miércoles, 2 de abril de 2014

En busca del lince. Parte 4.

El domingo decidimos probar suerte en la misma zona de la presa del Encinarejo. Al amanecer estabamos allí. Una densa niebla y un intenso frío nos recibía. Dimos una pequeña vuelta, pero sin suerte.


Con los primeros rayos del sol vimos en las rocas del río un par de cormoranes grandes.


Comenzaban a desperezarse los pajarillos. Verdecillos, pinzones, petirrojo, colirrojo tizón, abubilla y perdiz roja comenzaban a cantar. Mientras en el río, actividad frenética de unos cuantos martines pescadores que no hacían más que perseguirse río abajo, río arriba y de vez en cuando posándose en alguna rama.
Algunos ánades reales, una gallineta y lo que nos pareció una nutria zambulléndose. Ante la posibilidad de que así fuera, estubimos un rato observando a ver si aparecía. Sólo uno de nosotros pudo observar bien y por escasos segundos, a tan bonito animal, en un momento en que emergió sacando la cabeza a la superficie.
Muy cerquita vimos un chochín con gran actividad. Le vimos meterse en varias ocasiones en la orquilla de un pino. Al acercarnos, entre las acículas acumuladas, descubrimos su nido.


Después fuimos a desayunar y decidimos repetir entre la zona de Los Escoriales y La Lancha.
Volvimos a disfrutar de las imperiales, de los buitres y de las demás especies observadas el día anterior. En la lejanía, entre la vegetación, vimos como una familia de jabalíes integrada por los adultos y varios rayones, campeaban tranquilamente en la zona del valle.
Después de comer decidimos emprender el regreso a casa, disfrutando del impresionante porte de los toros bravos de la zona.


También vimos varios grupos de muflones en varias ocasiones y apreciamos la impresionante cornamenta de los machos.


Y del lince... el único que vimos fué esta reproducción del centro de interpretación jeje


Pero en definitiva lo pasamos muy bien, disfrutamos de buena compañía y conocimos un lugar con una fauna espectacular. El año que viene habrá que intentarlo otra vez.

sábado, 29 de marzo de 2014

En busca del lince. Parte 3.

Después de comer, reposamos un poco la comida, seguimos observando al confiado petirrojo y decidimos regresar a las zonas de observación de la mañana a ver si teníamos más suerte.


El sol y el calor hacían que el barrido lejano con el telescopio fuera poco productivo, así que decidimos dirigirnos hacia la zona de la presa del embalse del Encinarejo, que también nos habían dicho que podía ser una zona buena. En el regreso, nos llamaron la atención los comederos de granito alineados en las fincas de reses bravas.


Dejamos el coche en la zona recreativa y nos acercamos a la presa andando. En el río vimos algún cormorán grande posado en una roca y una garza real también pululaba en la orilla. Había bastante gente paseándo.


Cuando llegamos a la presa, había cuatro o cinco trípodes con cámaras de fotos potentes, apuntando a la otra orilla del río Jándula. Preguntamos y nos dijeron que la tarde anterior, había bajado un lince a beber justo en ese lugar. Uno de los fotógrafos nos enseñó las fotos que hizo. Sencillamente Espectacular.
Mientras esperábamos nosotros también, desde un puentecito que salva el río, y cerca del murete de la presa, en una roca, descubrimos a este roquero solitario.


También descubrimos a este chochín que cantaba marcando su territorio. La tarde caía y sin suerte la noche nos alcanzó.


En el regreso hacia el coche, con el cielo estrellado, nos acompañaban los cantos de algunos insectos, algunos anfibios, un sapo corredor cruzaba el camino y el espectacular y sobrecogedor canto de un cárabo nos puso el broche a una jornada de campo intensa.

martes, 25 de marzo de 2014

En busca del lince. Parte 2.

Seguíamos observando la fauna existente, y por supuesto, no podía faltar el alimento predilecto del lince, del águila imperial y de tantos otros depredadores que le tienen como base de su dieta, el conejo.


Se acercaba el mediodía y ya empezaban a haber ganas de comer, así que nos desplazamos hacia el mirador de La Lancha, que cuenta con unas vistas excepcionales sobre el Embalse del Jándula.


Mientras comíamos en unas mesitas, no dejaban de escucharse diferentes especies de pajarillos. Hacía un día soleado y primaveral. Pito real, trepador azul, agateador, herrerillo común, herrerillo capuchino, carbonero común, carbonero garrapinos y reyezuelo listado andaban por los alrededores. En el cielo avión común, golondrina común, golondrina daúrica, avión roquero y más buitres leonados y negros. Cerquita de las mesas y al acecho, nos entretuvo este simpático petirrojo.


También este bonito macho de pinzón vulgar se acercó a ver si pillaba algo.


Desde el mirador tuvimos la suerte de observar en varias ocasiones a la imperial. Una vez a un individuo comiéndose, suponemos que un conejo, en una roca. Después, la pareja volando por las laderas en varias ocasiones, y finalmente, tuvimos la suerte de ver como aportaban palos a un nido en un gran eucalipto.



También desde el mirador vimos al único grupito que detectamos de cabra montes.

lunes, 24 de marzo de 2014

En busca del Lince. Parte 1.

Aunque ha pasado ya un mes, aprovechamos nuestro tiempo para hacer la crónica de nuestro viaje hacia la sierra de Andújar con el objetivo principal de avistar al felino más impresionante y amenazado de nuestra querida península ibérica, de Europa y del mundo.
Salíamos de Colmenar Viejo (Madrid) a eso de las 17:30h del viernes 21 de febrero y llegamos al hotel a las 21.30h
Después de preguntar un poco sobre las mejores zonas para avistarlo, cenamos algo y nos acostamos.
Al día siguiente, estábamos en la puerta del restaurante a las 8.00, dispuestos a desayunar algo calentito, ya que aunque la previsión del tiempo era buena, a esas horas refrescaba bastante. Después de desayunar, emprendimos viaje hacia la zona de los Escoriales. Desde aquí saldría un camino que nos llevaría hacia el mirador de la Lancha, en el embalse del Jándula. Transitábamos por los caminos, bien atentos, con la ilusión de que en cualquier momento se nos apareciera el misterioso felino. El camino picaba hacia arriba y en un momento dado, se habrían unas espectaculares vistas de monte mediterráneo, con el embalse del Encinarejo al fondo, donde nos recomendaron que hiciesemos paradas y barridos con el telescopio para intentar avistarlo. Hasta llegar a ese punto, observamos pinzones, rabilargos y se cruzó un zorro fugazmente.
Primera parada. Con el telescopio y los prismáticos comenzamos a buscar entre la inmensidad del valle. No tardamos en encontrar los primeros ciervos, que al apostre comprobaríamos que eran muy abundantes.


También un grupo de gamos y la novedad para nosotros, un grupo de 8 muflones tumbados. Los ciervos y los gamos los tenemos algo vistos en nuestro cercano monte de El Pardo, pero los muflones por allí no andan. Aunque se trata de un animal introducido exclusivamente para la caza, el descubrirlos libres en el monte, nos hizo gran ilusión.
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Comenzaba a calentar y de repente, por encima de nosotros, la imperial. Un adulto, la pareja y un 2ºaño con su plumaje marrón.
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Mientras unos mirábamos al cielo, otros miraban a las abejas que zumbaban en las cercanas plantas de romero. Por aquí la primavera anda un poco más adelantada.
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Algún roquero solitario por las rocas, carboneros, herrerillos, petirrojos, mosquitero común y curruca cabecinegra se dejaban ver en las cercanías. .
En el cielo, comenzaban a planear los buitres leonados cogiendo las primeras térmicas.
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Y acompañandoles también un buen grupo de buitres negros. Vimos 40 o 50. Después nos enteramos que no muy lejos había una colonia importante.

sábado, 22 de marzo de 2014

Llegó la primavera.

La naturaleza, con sus innumerables muestras, nos informa de que la primavera ya está aquí.
Algunas pruebas de ello, son el canto de las primeras abubillas llegadas de África, así como la ocupación de sus territorios de los primeros milanos negros recién llegados.


Más fáciles de ver en esta época, nos encontramos también a los gorriones morunos, que tienen por costumbre hacer sus nidos entre los palos de las estructuras de los nidos de cigüeñas y de los propios milanos.


También en esta época, se produce el despertar del letargo de algunos anfibios. Hoy, en un pequeño remanso del arroyo Tejada, tras escuchar su reclamo, hemos podido descubrir a este Sapo común.


Pero también el campo nos muestra su belleza con la aparición de las primeras y más tempranas flores.



También hemos podido disfrutar del cernido espectacular de un águila culebrera, en busca de algún ofidio que le de las fuerzas necesarias para llegar a su lugar de nidificación, así como la presencia, también en paso, de un bonito ejemplar de collalba rubia.


Todo esto en nuestra querida dehesa de Navalvillar.

lunes, 17 de marzo de 2014

Charla sobre aves urbanas.

El pasado viernes 14 de marzo, realizamos una charla sobre aves urbanas en la Biblioteca "Mario Vargas LLosa" de Colmenar Viejo.


Ante un grupo de unos 30 niños de diferentes edades, estuvimos dando a conocer, las diferentes especies que nos podemos encontrar en el casco urbano de nuestra localidad.


Los niños estuvieron muy participativos, diciéndonos ellos, gran parte de las aves que teníamos pensado que conocieran.


Nosotros por nuestra parte, añadimos las que les faltaron y transmitimos las claves de conservación para que todas estas especies puedan seguir viviendo entre nosotros, como unos vecinos más, durante mucho tiempo.


Por último, con el telescopio, pudieron observar las cigüeñas de la torre.


Y nuestras otras joyas de la Basílica, nuestros queridos cernícalos primilla.

jueves, 13 de marzo de 2014

Charla sobre aves urbanas.


El próximo viernes 14 de Marzo, a las 18:00h, estaremos dando una pequeña charla sobre aves urbanas en la Biblioteca Infantil "Mario Vargas LLosa" de Colmenar Viejo. La dirección es Plaza de Eulogio Carrasco, 1. 1ª planta (junto al mercado de abastos). Si tenéis niños y queréis participar, tenéis que reservar en el teléfono 91 846 78 79
Además de la charla se podrán observar las cigüeñas de la iglesia a través del telescopio.

martes, 11 de marzo de 2014

Salida nocturna para ver anfibios.

El pasado 7 de marzo, realizamos una salida en busca de anfibios. Más concretamente buscábamos deleitarnos con los sapos corredores (Bufo calamita), que en estas primeras noches con temperaturas suaves, después del frío invierno, comienzan a estar muy activos en busca de perpetuar la especie.
Nada más llegar a la charca, observamos como los sapos se acercaban por los caminos de tierra desde sus escondites diurnos debajo de alguna piedra.


Al poco, ya pudimos disfrutar de varios machos cantando en la charca, intentando hacerlo lo más alto posible, más que los demás contrincantes, para asegurarse la reproducción.


Entre persecuciones de unos machos a otros, conseguimos localizar a una pareja en "amplexus torácico".


Los machos de anuros (ranas y sapos), para reproducirse, sujetan a las hembras, ayudándose de unas callosidades rugosas que tienen en los dedos, los brazos y la garganta, dependiendo de la especie. Este "abrazo del sapo" se conoce como amplexus y puede ser de dos clases: axilar o torácico cuando el macho sujeta a la hembra por las axilas o inguinal o lumbar, cuando lo hace a la altura de la región lumbar. Así el macho espera a que la hembra suelte los huevos para rociarlos con su esperma, por lo que la fecundación es externa.