domingo, 13 de octubre de 2019

En busca del oso.

A principios del pasado mes de septiembre, un grupo de socios de Anapri viajamos por segunda vez en busca del oso Pardo a la zona de Somiedo (Asturias). En estas fechas, los plantígrados alargan su actividad alimenticia, ya que se tienen que cargar de grasa para pasar el invierno. Salen al atardecer, y en algunos casos alargan su campeo hasta algunas horas después del amanecer. La búsqueda de estos animales se hace con telescopios, buscando entre los canchales de las laderas montanas donde el color pardo del oso resalta sobre el color blanquecino de las rocas, donde abundan los avellanos, cuyos frutos constituyen una base fundamental en la acumulación de grasa para afrontar la hibernación.

Observación desde el Mirador del Príncipe en La Peral.

Antes de llegar a nuestro alojamiento en Pola de Somiedo, los apartamentos Auriz, muy recomendables por cierto, hicimos una primera parada en La Peral, en el Mirador del Príncipe. Nos recibió un frescor poco esperado comparado con las altas temperaturas que se estaban dando en nuestro pueblo Colmenar Viejo (Madrid) en esos mismos días. Después de un par de horitas de observación, sin éxito, pero sí disfrutando de los primeros rebecos, llegamos a nuestro alojamiento.

Frescor en La Peral

En el amanecer de nuestro segundo día, tuvimos la suerte de observar un par de osos pardos, uno primero en Gúa y otro bien entrada la mañana en La Peral. Antes de abandonar, un águila real nos sobrevoló con su espectacular presencia.

Espera mañanera en La Peral

Con el objetivo cumplido de haber tenido más de una hora de observación de la evolución de un par de osos por los canchales, el relax era patente, pero no por ello dejamos de seguir haciendo esperas. Al atardecer del mismo día, otro oso pardo bajó por la ladera del pueblito de Gúa y se quedó a escasos 400m de las casas. Como nuestro principal objetivo era la observación, disfrutamos de lo lindo turnándonos para mirar por los dos telescopios que teníamos. La camaradería en este tipo de turismo es bastante grande y respetuoso con la fauna a observar, por eso hay un lugar habilitado para la observación en Gúa, donde nos juntamos un buen número de observadores.

Oso pardo. Foto de unos compañeros franceses con los que disfrutamos el momento.

En nuestra cuarta espera, en el  amanecer de nuestro segundo día, no hubo suerte, aunque disfrutamos en varias ocasiones de algunos ciervos y corzos. Después de esas esperas, regresábamos al alojamiento a hacer un buen desayuno. Nuestro compi César, rebautizado como "el niño de las sartenes", se descubrió y nos deleitó con sus habilidades cocinillas y culinarias, haciendo que cuatro de los cinco miembros de la expedición regresaran con más peso jeje. el quinto miembro, el que suscribe, llegó con menos peso, por problemas de salud.

Feria del Ganado en Pola de Somiedo.

Nuestra estancia en Pola de Somiedo, coincidió también con las fiestas patronales, además de algún paseillo por la noche a ver el ambiente, por el día había feria de ganado, muy popular en la zona, donde los diferentes ganaderos intentan vender algunos de sus efectivos bovinos, de las razas adaptadas a la zona como son la Asturiana de los valles y la Asturiana de Montaña.
Por supuesto, como no podía ser de otra manera, sacamos tiempo para disfrutar de las refrescantes sidriñas en unos paisajes inmejorables.

Sidriñas en el valle

Para rematar, en la última espera del amanecer, volvimos a observar otro oso, el cuarto de nuestra expedición. Buen final para un bonito viaje.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Luciérnagas

Hace ya un par de meses, nuestras inquietudes por conocer nuestro entorno y sus habitantes, hizo que programáramos una salida para intentar descubrir si había luciérnagas en Colmenar Viejo (Madrid). 
Las luciérnagas son escarabajos, (Lampyridae), de la superfamilia (Cantharoidea). Alrededor del mundo se calcula que hay más de dos mil especies de luciérnagas, casi todas ellas viven en las zonas tropicales y subtropicales. Sólo unas pocas especies se encuentran en Europa. En España (en la revisión de los coleópteros del Paleártico, Geisthardt de 2007), se han identificado 8 especies. 
En nuestras latitudes, estos bichitos se observan sólo en verano, desde finales de junio y hasta principios de agosto.
Las luciérnagas aman la humedad, por lo que se asientan sólo en áreas algo húmedas, y es allí, donde  las hembras y larvas depredan y se alimentan de las larvas de invertebrados, especialmente de pequeños caracoles y babosas (se calcula que durante el desarrollo de una larva de luciérnaga, esta puede comer más de setenta caracoles). De ahí que sean muy beneficiosas para la agricultura, siempre y cuando no se utilicen pesticidas. De hecho hay pruebas que cuando un campo se cultiva con agricultura ecológica, al cabo de unos años vuelven a aparecer las luciérnagas que habían desaparecido por el uso de agroquímicos.

Con estas premisas, ajustamos nuestra búsqueda a principios de agosto y por una calleja con cierta humedad.

Luciérnaga. Foto: Samuel de la Torre.

La jornada nocturna transcurría tranquila, escuchando el reclamo del alcaraván y del mochuelo y con la emoción y la indefensión que nos proporciona la oscuridad de la noche. Aunque los minutos pasaban, no perdíamos la esperanza de encontrar alguna luciérnaga y avanzábamos entretenidos con escarabajos, arañas y el enigmático grillotopo, del que escuchábamos su ensordecedor y chirriante reclamo, pero no lográbamos ver, sólo conseguíamos descubrir sus madrigueras en el suelo desde donde emiten el ensordecedor sonido. Ya finalizando la jornada, en el suelo, entre las ramas de un majuelo, logramos percibir el brillo característico de una luciérnaga. La emoción era desbordante, la habíamos descubierto. Todos los presentes disfrutamos del momento con gran alegría.


Luciérnaga. Foto: Azucena Bermejo

Las luciérnagas tienen órganos lumínicos especiales situados bajo el abdomen. Cuando absorben oxígeno, éste se combina dentro de las células especiales con una sustancia llamada luciferina y reacciona produciendo luz sin apenas generar calor.
La luz de la luciérnaga es por lo general intermitente, y brilla de un modo específico en cada especie. Cada forma de brillar es una señal óptica que ayuda a las luciérnagas a encontrar posibles parejas. Los científicos no saben exactamente cómo regulan los insectos el proceso de encender y apagar su luz.
La luz de la luciérnaga podría servir también como mecanismo de defensa, al emitir una señal clara de que el insecto no es un bocado apetitoso. El hecho de que incluso las larvas sean luminiscentes parece apoyar esta teoría.
El rasgo característico de todas las especies españolas es que la capacidad de bioluminiscencia se expresa sólo en las hembras y en concreto se produce en los últimos segmentos de su abdomen, los cuales resultan brillantes en la oscuridad. Esta capacidad bioluminiscente está ligada pues a la atracción sexual de las hembras, cuyos ejemplares no tienen capacidad de volar como los machos. Las hembras no tienen alas (son ápteras) y con aspecto de larva, aunque en algunos géneros pueden apreciarse pequeñas alas vestigiales.

Luminiscencia de una luciérnaga. Foto: Azucena Bermejo.

Desgraciadamente, las poblaciones de luciérnagas están disminuyendo en todo el mundo.
En la oscuridad de la noche, nuestras luciérnagas van desapareciendo como la mayoría de los insectos. Además de estar afectadas por la mortalidad causada por el uso de pesticidas, se añaden otros factores letales como el incremento de la iluminación artificial nocturna, que atrae a los machos y les hace malgastar su energía cortejando a una lámpara, y la destrucción de su hábitat natural.  Hoy la luciérnaga no es más que una víctima de nuestra insostenible forma de vida.
Esperemos poder disfrutar de estos maravillosos bichitos en las frescas noches colmenareñas durante bastantes años, aunque la predicción es poco halagüeña.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Excursión por el embalse de Santillana.

Esta mañana nos hemos dado una vuelta por el cercano embalse de Santillana (Manzanares el Real-Soto del Real). El objetivo principal era descubrir algunas especies de aves en paso. Nada más llegar, las praderas que han ido quedando al descubierto por la sequía, se han ido cubriendo de un manto verde con las pasadas lluvias de septiembre, y la aprovechaban para alimentarse grupos de lavandera boyera, gorrión chillón y alguna collalba gris.

Collalba gris (Oenanthe oenanthe)

El arroyo Chozas, quedó sin agua hace tiempo, y en las inmediaciones comían un buen grupo de cucharas y algunos frisos. Había buena congregación de cormoranes pescando, y en las orillas se arremolinaban gaviotas sombrías, reidoras, un par de garcetas grandes, garza real, una garcilla bueyera y varias garcetas comunes.

Garceta común (Egretta garzetta)

Dos  tempraneros porrones comunes buceaban cerca de algunos somormujos y un zampullín común. Mientras, en una roca, acechaba un pequeño martín pescador a la espera de que algún pececillo se pusiera al alcance.

Águila pescadora (Pandion haliaetus). Foto de archivo en mismo embalse.

La mañana discurría entretenida, y en una gran isla que se está formando en el centro del embalse, descubrimos 6 milanos reales alrededor de una joven gaviota sombría con síntomas de botulismo (con las alas caídas). Pero la sorpresa, aunque esperada, era la presencia de un águila pescadora en la misma isla. Al poco otro ejemplar se posa a escasos metros. Algunas fochas y un nutrido grupo de 234 somormujos, entre los que se encontraban 3 ejemplares de zampullín cuellinegro, captaban nuestra atención.
El calor ya comenzaba a hacerse patente, y en el regreso, descubimos algunos andarríos chico, andarríos grande y una decena de chorlitejo chico.

Chorlitejo chico (Charadrius dubius)

Entre ellos descubrimos un par de chorlitejo grande. Uno de ellos con plumaje primaveral, con base del pico rojiza, al igual que sus patas.

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

En la apresurada huída el calor acuciante, sorprendemos a una pequeña culebra viperina, que se movía por la zona húmeda cercana a la orilla.

Culebra viperina (Natrix maura)

Un buen colofón a una agradable mañana.

domingo, 15 de septiembre de 2019

La Piara

Retomamos la web después de la desconexión veraniega y las pertinentes vacaciones.
Dando una vuelta por los campos colmenareños, a principios de septiembre, nos encontramos con pajarillos migradores típicos de esta época como papamoscas cerrojillo, papamoscas gris y colirrojo real. La señal de alarma de un estornino, nos alerta, y conseguimos descubrir a uno de los piratas de la espesura, un ejemplar de gavilán descansaba en una rama lateral de un fresno. Poco más adelante, un cervatillo, acompañado de 3 ciervas adultas, tardan en descubrirnos, lo que nos permite unos segundos de observación muy emocionantes. Como no podía ser de otra manera, sus agudos oídos y su increíble olfato, hicieron que nos detectaran y se produjo la inevitable huída.

Jabalí (Sus scrofa)

Abundantes rabilargos y algunas cornejas salían a nuestro paso. Otros pájaros como carboneros, pinzones y agateadores se dejaban ver en su desplazamientos entre los árboles. Entre ellos, descubrimos un trepador azul, especie no muy común por la zona, lo que nos depara una nueva alegría.

Jabalí (Sus scrofa)

De repente, gran estruendo en la zona de matorral. Un grupo de jabalíes sale de su posible descanso de entre unos tupidos enebros. A medida que van saliendo los vamos contando. La cifra, increíble, ni más ni menos que una piara de 30 individuos, entre los que se encuentran unos 10 adultos y el resto "bermejos".

Jabalíes(Sus scrofa)

No se alejan mucho y de vez en cuando, varios de los adultos, nos miraban fijamente, cosa que no nos llegaba a tranquilizar jeje, y nos hizo localizar algún árbol cercano, por si acaso... Finalmente, después de observarnos cara a cara, durante algún minuto, varios bufidos sirvieron de voz de alarma para que todo el grupo se alejara. Después del sobresalto, continuamos. El reclamo de un aguililla calzada, nos hace descubrir a un joven con plumaje impoluto en el suelo, agarrando fuertemente a una tórtola turca.

Aguililla calzada (Hieraaetus pennatus)

Algún reclamo de pito real y varios reyezuelos listados moviéndose y reclamando en la espesura de los abundantes enebros. En el cielo la silueta magnífica del buitre negro.

Buitre negro (Aegypius monachus)

La suerte nos hizo descubrir un poco más adelante a otro individuo de la especie cerca de los restos de una vieja carroña.

Buitre negro (Aegypius monachus)

Y con esto terminó un bonito paseo mañanero de septiembre por nuestras tierras de Colmenar Viejo.

jueves, 8 de agosto de 2019

Declive del cernícalo primilla en Colmenar Viejo.

El cernícalo primilla (Falco naumanni) es la más pequeña de las aves rapaces diurnas nidificantes en España. La palabra cernícalo proviene del latín “cerniculum”, que significa cedazo. Según la Real Academia Española, RAE, cedazo es un "instrumento compuesto de un aro y de una tela, por lo común de cerdas, más o menos clara, que cierra la parte inferior. Sirve para separar las partes sutiles de las gruesas de algunas cosas; como la harina, el suero, etc". Para hacer esa separación, hay que realizar unos movimientos hacia delante y hacia atrás, exactamente el movimiento que realiza el primilla, moviendo las alas sin que con ello se produzca un desplazamiento, manteniéndose en el mismo punto en el aire para ver a sus presas y cazar. Elementos similares o que se emplean de igual manera pueden ser un colador para tamizar harina o una criba. Primilla es el diminutivo de “prima”, nombre medieval de la hembra de halcón.

Dimorfismo sexual. Hembra izquierda, macho derecha

En la Comunidad de Madrid está catalogada “En Peligro de Extinción” y en Colmenar Viejo, tenemos la suerte de contar con una colonia de cría.
Las primeras referencias que se tienen del primilla en Colmenar Viejo, datan de 1935 cuando el ornitólogo Francisco Bernis, posteriormente fundador de la SEO (Sociedad Española de Ornitología), describía que ...revuelan 14 aves sobre la iglesia y pueblo.

Macho junto a nidal bajo teja

Eran conocidos de nuestros padres y abuelos. Ellos los llamaban alcotanes, aunque también son pequeños halconcillos, nada tienen que ver en cuanto a su comportamiento colonial y a su forma de cazar.
El cambio de la teja tradicional o árabe en los tejados del pueblo por otras tipo pizarra o planas y el nuevo empuje de las reformas, tapando cualquier grieta u oquedad en muros o entre tejas, les dificultó bastante encontrar lugares para criar. Afortunadamente se les tuvo en cuenta a la hora de las reformas en la Basílica, donde se colocaron cajas nido en la cubierta del tejado y donde aún resisten nuestros primillas. En actuaciones posteriores, también se pusieron nidales bajo teja y cajas nido de cemento.

Nidales de cemento

La población reproductora siempre ha sido fluctuante, pudiendo haber acusadas alzas y declives en el número de parejas.
Lejos quedan las cifras que sobrepasaban las 30 parejas de finales de los años 90, o las que rondaban las 20 parejas a finales del primer decenio del siglo XXI.
Ceba de macho a pollos

En el censo realizado en 2019, la cifra de parejas reproductoras es de 11-12. Atendiendo a esas fluctuaciones anuales, quizás no debería ser muy preocupante, pero realmente si lo es.
Noticias de 2018, nos hablaban de una reducción de un 53% de la población nidificante de Madrid, habiéndose agudizado el declive en los cuatro últimos años.

Hembra sobre caja nido vigilando a sus polluelos.

Es bien conocido, que la principal amenaza tiene que ver con la pérdida de su hábitat de alimentación. La intensificación agrícola, los cambios de cultivo, el abandono de tierras o la urbanización de las áreas periurbanas son muy negativos para esta rapaz insectívora. A todos estos factores se le une el uso masivo de productos químicos en el campo, con la consiguiente pérdida de recursos alimenticios y la posible intoxicación de las aves.
Además, sufre molestias en los dormideros de las zonas de dispersión y se ve amenazada en sus areas de invernada y lugares de paso.

Máximo de pollos que pueden sacar, 5

Aunque se ha hecho un gran esfuerzo para frenar su declive con proyectos de reintroducción, planes de conservación, instalación de nidales, investigación avanzada y elaboración de manuales de gestión de la especie, lo cierto es que poco a poco, como tantas otras especies, las estamos viendo rarificarse en sus zonas históricas de distribución.

miércoles, 31 de julio de 2019

ENTREVISTA A JOSE ANTONIO MATESANZ EN SER NORTE SOBRE EL CERNÍCALO PRIMILLA

En esta entrevista a Jose Antonio Matesanz, presidente de la asociación ANAPRI (Asociación Naturalista Primilla) se habla sobre el Cernícalo primilla, comportamiento, alimentación y estado de sus poblaciones en Colmenar Viejo. El declive de la especie, unida a la de otras que ocupan espacios esteparios, llegan a disminuciones del 50% en sus poblaciones.





domingo, 14 de julio de 2019

CHARLA COLOQUIO SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LAS AVES





Por Ángel Martínez.

Mi tarea para esta charla coloquio ha consistido en leer algunos artículos científicos y de divulgación y tratar de sintetizar la información  para transmitirla hoy aquí.

A tenor de la información que nos ha dado Manolo, parece probable que el calentamiento global causado por la utilización masiva de combustibles fósiles está dando lugar a un cambio climático en la Tierra. Lo que ya no es sólo probable sino evidente es el derretimiento de los glaciares y las masas de hielo del Ártico y del Antártico, este fenómeno está provocando cambios drásticos en los hábitats y en los ciclos biológicos de numerosas especies incluidos los seres humanos.

Hay una ciencia, la Fenología, que se apoya en la Biología y la Climatología, y que intenta describirnos la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos. La comunidad científica ha determinado una serie de bioindicadores que nos aportan mucha información y facilitan la investigación científica, siendo dos de los más importantes, en el caso de los animales, las mariposas en el mundo de los invertebrados y las aves en el de los vertebrados.

Dentro del grupo de las aves podemos distinguir atendiendo a sus movimientos y su distribución geográfica entre aves residentes y aves migratorias, y dentro de las migratorias tenemos las aves grandes, planeadoras y  las pequeñas aves insectívoras.

El estudio de todos estos factores, distribución geográfica, movimientos, fechas de llegada, ciclos de reproducción, nos puede dar una idea de cómo el cambio climático está afectando a las aves.
En la actualidad existen diversas organizaciones y plataformas en las que los ciudadanos participan aportando miles de datos. Es lo que conocemos como Ciencia ciudadana.

Es el caso de la Sociedad Española de Ornitología, SEO- Birdlife,Que mantiene abiertos al menos 18 programas como SACRE, CENSOS o AVES Y CLIMA  en el que participan cientos de ciudadanos con sus observaciones.

La Fundación MIGRES que con sus observatorios en el Estrecho aporta datos recogidos directamente en este punto caliente de la migración de las aves, y plataformas de ciencia ciudadana, como Natusfera y E-Bird que a diario reciben cientos de datos de los ciudadanos implicados y sensibles con la conservación de la Naturaleza.

El anillamiento científico de las aves y el uso de las nuevas herramientas como radiotransmisores y localizadores Gps junto a los datos aportados por los ciudadanos  permiten a la comunidad científica elaborar informes con localizaciones exactas, tiempos de estancia, áreas de distribución de las distintas especies y miles de km recorridos.

Todo este conjunto de datos nos permite, después de tres décadas de observaciones con estos elementos, encontrar algunas respuestas a estas preguntas:
Qué está pasando con las aves y el aumento de las temperaturas?
Cómo afecta este cambio climático a las aves?.
Pues bien, se observan entre otros:
Cambios en las áreas de distribución.
Cambios en los ciclos biológicos.
Aves de migración larga se convierten en aves de migración media.
Aves que eran migratorias se convierten en sedentarias.

Las áreas de distribución de especies de aves insectívoras se desplazan hacia el norte siguiendo los pasos del aumento de las temperaturas.
Todos estos elementos hacen que haya unas especies que saldrán beneficiadas y se expandirán  y otras cuyas poblaciones disminuirán drásticamente.

Así podemos ver que aumentan las poblaciones de Agateador europeo, Petirrojo o Pico picapinos en nuestro entorno, mientras disminuyen las de Escribano cerillo, Collalba gris y curruca rabilarga, que busca hábitats más fríos y húmedos. Han  disminuido de forma notable la presencia en invernada de especies como avefrías y ganso común debido a que los inviernos son más cálidos en el norte de Europa y en España han disminuido las zonas de prados húmedos.

Cada año aumenta el contingente de cigüeña blanca y golondrina común que no cruza el Estrecho e invernan en el suroeste peninsular.

Los ornitólogos de Migres han detectado que, en general, las aves llegan ahora en primavera significativamente antes y que en otoño algunas adelantan el viaje, como las cigüeñas blancas y distintas especies de águilas, mientras que otras se quedan en la península ibérica, como es el caso del Busardo ratonero,  por el contrario su primo el Busardo moro, el buitre moteado y otras 28 especies de aves que tenían sus territorios de cría  en el norte de África están empezando a reproducirse en el sur de la  Península.

Las pequeñas aves insectívoras que cada año cruzan Europa  y el desierto del Sáhara están adelantando su llegada a las zonas de reproducción y cría y a veces los desfases entre su llegada y la cantidad de alimento disponible hace fracasar los primeros intentos de reproducción. También se ha contabilizado un descenso muy notable en el paso de dos especies muy emblemáticas y comunes en nuestros cielos, la golondrina y el vencejo común, siendo el descenso del 30% en el caso de la golondrina y del 70% en el caso del vencejo , según Alejandro Onrubia de la fundación MIGRES, aunque el responsable no es siempre el cambio climático y en este caso se estima que la causa principal sea el uso de pesticidas en los cultivos del continente europeo, otro problema que se añade al cambio global que estamos induciendo.

Concluyendo, podemos decir que las aves nos envían el mensaje de que el cambio climático ya está aquí y ellas intentan adaptarse lo más rápidamente que pueden. Unas especies lo conseguirán y otras no.

Si los humanos somos los responsables de este cambio quizá deberíamos de reflexionar y debatir sobre nuestra forma de vivir, nuestros hábitos de consumo, si el crecimiento es sostenible o no,  y sobre todo de cómo se puede revertir el proceso.

El debate está servido.

Ángel Martínez Hernando

La información se ha obtenido visitando los siguientes links:



domingo, 7 de julio de 2019

Anillamiento cajas nido en La Suerte Ampanera.

En los inicios de nuestra relación con la finca La Suerte Ampanera, allá por el año 2012, una de nuestras primeras acciones fue colocar cajas nido para especies trogloditas (aves que crían en huecos de árboles o muros) que aceptarían muy bien, al ser una finca con encinar joven y por tanto, ausencia de estos huecos. Los objetivos principales eran: que fueran ocupadas por aves insectívoras que mantendrían a raya las posibles plagas de bichos e insectos, aumentar el número de estas aves, aumentar la biodiversidad de la finca, y contar con unos recursos de estudio y educación ambiental.

Caja nido mediana para autillo o abubilla, ocupada por estornino negro.

Con las cajas nido como recurso de estudio y con la herramienta del anillamiento científico de aves, llevamos desde entonces revisando las cajas, tomando notas de especies que las ocupan , tamaños de puesta y datos de todo tipo relacionados con la reproducción, además de anillar a los pollos y de vez en cuando, algún adulto que logramos capturar.
El anillamiento científico consiste básicamente en individualizar a los pajarillos mediante una anilla colocada en su tarso, con un número único a modo de DNI. Estos datos están centralizados en una oficina de anillamiento y cualquier persona que remita por recaptura del individuo, el número de esa anilla a la oficina, contribuye a crear un historial de ese ave que nos dará para analizar datos como longevidad, ruta migratoria, fidelidad a la zona de cría, etc.

Anillamiento científico de pollito de herrerillo común.

Recién terminada la campaña 2019 de anillamiento, estos han sido los resultados:

190 anillamientos distribuidos por especies de la siguiente manera:

Estornino negro (Sturnus unicolor). 37 pollos.
Carbonero común (Parus major). 11 (3 adultos y 8 pollos)
Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus) 5 pollos.
Agateador común (Certhia brachydactyla) 4 pollos.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus). 4 adultos y 129 pollos.

Pollo de herrerillo común.
La especie más abundante es el herrerillo común, que ocupa un buen número de cajas nido distribuidas por la finca.

Pollos a punto de volar de estornino negro.

En las cajas de tamaño mediano preparadas para que fueran ocupadas por abubillas o autillos, de momento solo las ocupan los "tordos", estorninos negros, especie muy oportunista y prolífica, que suele realizar 2 puestas cada año.

Pollito de herrerillo capuchino
Mucho menos común, el herrerillo capuchino presenta una fenología reproductiva más adelantada que el resto de especies, criando cada año 2-3 parejas en nuestras cajas.

Adulto de herrerillo común
Como curiosidad, entre los adultos capturados este año, todos herrerillos comunes, 6 de ellos eran pollos nacidos y anillados el año pasado en nuestras cajas nido como pollitos,  lo que nos hace ver, que las aves de esta especie nacidas en la finca tienen gran fidelidad al territorio para volver a criar cuando alcanzan la madurez sexual.
Además 3 de esos 6 individuos eran hermanos.
Otra de las capturas de este año, correspondía con una hembra que ya capturamos el año pasado criando en una caja nido, y que tiene una edad de 3 años. La esperanza de vida de estos pajaritos no suele ir mucho más allá de los 5 años, aunque precisamente por datos propios de nuestros anillamientos en la finca, controlamos a un herrerillo con 7 años y que seguía vivo.

miércoles, 3 de julio de 2019

Rescate de cornejas.

Gran parte de la actividad de las últimas semanas de Anapri, ha sido en la Finca la Suerte Ampanera. A mediados de junio rescatamos un par de cornejas. Cuando pasábamos con la furgoneta por el camino, vimos como 2 individuos estaban atrapados en un antiguo jaulón de cría de conejos.

Se trataba de un par de jóvenes insensatas que se habían metido donde no debían. Pasa en ocasiones, que por su afán de conocer o por simple curiosidad, se meten en lugares de los que luego no son capaces de salir, lo que les puede provocar la muerte por falta de alimento y agotamiento en busca de esa salida. Afortunadamente pasamos por allí y las sacamos.


El intenso color rojizo del paladar, más el color grisáceo del iris, nos indica que se trataba de pollos del año.


Después del rescate, quizás recuperándose del susto, se tomaron un tiempo en lo alto de un enebro hasta que de nuevo volvieron a volar libres.


domingo, 30 de junio de 2019

Hacking de cernícalo vulgar en la Suerte Ampanera.

El mismo día de la suelta de galápago europeo en la finca, también se introdujeron 3 cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) por medio de Hacking.
Hacking es un término inglés, utilizado en ornitología, que traducido al castellano viene a significar cría o críanza campestre.

Pollo de cernícalo vulgar

La técnica consiste en colocar un número de pollos en un nido artificial, a una edad en la cual ya han desarrollado una impronta con su especie, aunque aún no pueden volar. En el momento de la introducción, los pollos han de ser capaces de termorregular y alimentarse por sí mismos. Diariamente se suministra en el nido suficiente cantidad de alimento sin que puedan vernos.

Explicación por parte de GREFA, sobre el método hacking

L@s niñ@s atendieron muy interesados a todas estas explicaciones, pero el momento más emocionante para ellos, fue cuando los pollos, de uno en uno, se fueron introduciendo en la caja nido.

Pollo de cernícalo vulgar.

Introducción de pollo de cernícalo en caja nido

El método de hacking se utiliza con especies con marcada filopatría (tendencia a quedarse o volver a reproducirse en la zona donde nacieron).

Aporte de alimento.

En el caso del cernícalo vulgar, llegado el momento, darán su primer vuelo, familiarizándose con el lugar y volviendo al hacking para descansar y comer. A medida que van pasando los días, se va reduciendo el aporte de comida, para motivar al animal a cazar por sí mismo, hasta que ya no se aporten presas y sean completamente autosuficientes.

Pollo de cernícalo una semana después familiarizándose con el entorno.

Esperemos que estos cernícalos se adapten bien a la zona, y en los próximos años sean reproductores en la finca, reforzando la población existente.