sábado, 16 de febrero de 2019

De buitres y carroñas.

Que suerte tenemos los amantes de la naturaleza en Colmenar Viejo. A unos 20Km de Madrid y tenemos la enorme fortuna de poder disfrutar de especies tan emblemáticas como el águila imperial o el buitre negro. El uso ganadero de la comarca, nos brinda en algunas ocasiones, el disfrute de alguna carroñada.
Hace unas semanas, en uno de nuestros paseos camperos matutinos, descubrimos el vuelo de algún milano real y algún cuervo en unas de nuestras masas de bosque mediterraneo bien conservadas. Al acercarnos hacia la zona, ahí descubrimos el motivo. Sobre la hierba, todavía con la escarcha, yacía el cuerpo de una cabra y al lado la majestuosa figura de un buitre negro.

Buitre negro (Aegypius monachus)
No tardaron en unirse al festín varios buitres negros y algunos individuos de buitre leonado.

Buitres negros y leonados.
Aunque el escondite improvisado era la furgoneta y los buitres miraban recelosos, el hambre debía ser más fuerte, porque al momento comenzaron a comer, olvidándose momentaneamente de nuestra presencia.

Buitres negros y leonados.
No dió tiempo a que llegaran muchos buitres, y entre los que había, se repartieron la pitanza sin apenas roces y sin enzarzarse en las disputas típicas de una carroñada con abundante presencia de buitres.

Buitres negros y leonados.

Buitres negros y leonados.
No tardaron mucho en consumir la carne de la desafortunada protagonista. Esas cabras tan necesarias para "limpiar" de manera natural y sostenible nuestros montes y reducir el riesgo de incendio en nuestros calurosos veranos.

Buitres negros y leonados.
Después de este disfrute, nos retiramos a casa con una nueva experiencia vivida en nuestra querida España salvaje.

domingo, 10 de febrero de 2019

Gaviota cana (Larus canus) en Colmenar.

En esta temporada de lectura de anillas en el vertedero de Colmenar Viejo, hemos vuelto a descubrir en varias ocasiones a un primer invierno de gaviota cana.

Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 12/12/2018.
Como ya hemos contado en alguna otra entrada dedicada a la especie, es un ave invernante bastante rara por el interior, aunque prácticamente todos los años se ve algún individuo de primer invierno.

Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 12/12/2018.
El primer día que la localizamos fue el 12 de diciembre de 2018, con un comportamiento típico nervioso, persiguiendo constantemente a las gaviotas reidoras para robarlas la comida.

Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 09/01/2019.
Posteriormente la relocalizamos los días 3 y 9 de enero, y volviéndola a ver el pasado 6 de febrero.
Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 06/02/2019
Muy probablemente se trate del mismo individuo. Si es así, se puede observar como ha ido abanzando la muda. La extensión del manto gris se ha extendido por el ala y se puede comparar entre la primera foto de la entrada y estas últimas.
Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 06/02/2019
Ya le va quedando poco por nuestras tierras, para volver en próximas fechas a su zona de procedencia para intentar encontrar pareja y reproducirse.

Gaviota cana (larus canus) de primer invierno. 06/02/2019
Aunque sea entre basuras, siempre es emocionante localizar a estas "rarezas" entre las miles de gaviotas del vertedero.
Para más información se pueden localizar en el buscador de nuestra página, las anteriores entradas que dedicamos a esta especie.

lunes, 4 de febrero de 2019

Por estepas cerealistas de Madrid

A comienzos de enero, hicimos otra de nuestras salidas anuales, en este caso en busca de aves esteparias. Nos acercamos a la Zona de especial protección para las aves, ZEPA Estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares. Concretamente fuimos a Talamanca del Jarama. No son de muchísima variedad estos parajes, pero sí que son el hábitat idoneo para que se refugien aves como el avutarda.

Avutardas (Otis tarda)
Esa foto es de archivo, en el mismo lugar, ya que en esta ocasión, sólo pudimos ver un par de grupitos en vuelo y muy alejadas.
No es raro encontrarse en estas estepas a los corzos. Utilizan las zonas boscosas y de matorral de las cercanias para refugiarse, y luego se acercan a estos campos más despejados para alimentarse. En esta ocasión pudimos descubrir a un par de individuos.

Corzos (Capreolus capreolus). Foto: Arsenio González.
También es conocido, que estos parajes tan despejados y con presencia de conejo, son un sitio ideal para que las grandes rapaces lo utilicen de vez en cuando como cazadero. Tuvimos la suerte de poder seguir las evoluciones de un par de águilas reales.

Águila real (Aquila chrysaetos). Foto: Arsenio González.
También vimos bisbitas pratenses, cogujadas, alondras, abubilla, pito real, además de rapaces como milano real, ratonero y aguilucho lagunero.
Otra de las joyas de estos parajes son las Ortegas. En un par de ocasiones las vimos volar en pequeños grupos, hasta que se posaban. Adaptadas a estos terrenos, cuentan con un plumaje muy mimético que las hace pasar prácticamente inadvertidas en el suelo, con sus plumajes parduzcos que se confunden con los terrones de tierra.

Ortega (Pterocles orientalis). Foto: Arsenio González.

Ortega (Pterocles orientalis). Foto: Arsenio González.
Con el sabor agridulce de no haber podido observar un poco mejor a las avutardas, nos retiramos en un día de ruta calmada y sosegada y como siempre, en muy buena compañía.